Meliá Cayo Santa María

Meliá Cayo Santa María

Próximo a la ubicación de los hoteles Playa Cayo Coco y a su par Meliá Las Dunas, el Meliá Cayo Santa María ofrece un total de 358 habitaciones en un marco típicamente caribeño, con acceso a una playa de espectaculares arenas blancas. En específico, este alojamiento suelta amarras en Caibarién, una ciudad en la zona central de Cuba también conocida como “la villa blanca”. Respecto al aeropuerto internacional Abel Santa María lo separan 110 kilómetros.

Con categoría de 5 estrellas y de modalidad all inclusive, este hotel recibe a los pasajeros en un lobby abierto en el cual se destaca un particular e intervenido tronco de árbol rodeado por asientos y pequeñas mesas, todo ello en el marco de un ambiente donde predominan las tonalidades caribeñas. Desde allí es posible observar sus jardines y también las piscinas. Son 3 en total, una de ellas destinada a los más pequeños de la familia con juguetes flotantes. Las mismas están rodeadas de elementos prestos para el confort: las clásicas palapas, reposeras, sombrillas y también palmeras. El hotel ofrece a los pasajeros la posibilidad de realizar en la piscina una clase de iniciación de buceo, un buen primer paso antes de aventurarse a las aguas del océano.

La playa, que la cadena describe como “casi virgen”, está situada a escasos metros con sus 10 kilómetros de extensión y tiene acceso directo desde el hotel. Se organizan allí diversas actividades, desde deportes como voleibol playero, juegos en un Club House, hasta masajes en semejante paisaje de privilegio. En el Meliá Cayo Santa María se destaca el YHI-Spa Aguas Claras, enclavado en un entorno exótico y tropical. También es posible acceder a su gimnasio, el cual cuenta con instructores para la práctica deportiva en diversas y variadas máquinas de ejercicio. Se agrega cancha de tenis, ping pong y billares. No hay excusas válidas para el aburrimiento.

Su gastronomía se despliega en 6 restaurantes dentro de las instalaciones, incluyendo como novedades las especialidades de la cocina japonesa y francesa. También hay opciones para los amantes de las pastas y la pizza, y se destaca además el “Bar San Juan”, con piano bar durante las noches, ubicado en el lobby del edificio central con mesas rodeadas de hermosas palmeras.

Las habitaciones son de 4 tipologías, todas con vista a los jardines y algunas de ellas, más privilegiadas, con el mar como postal de fondo. Es destacada la presencia de un amplio vestidor en las mismas.

Algunos datos finales para tener en cuenta. Hay que pagar un tarifa aparte para usar el WiFi, y el estacionamiento es gratuito. El hotel no admite mascotas.