El Gato Tuerto

El Gato Tuerto

Emplazado en la zona de Vedado a pocos pasos del Malecón de La Habana, y muy próximo a emblemas de aquella ciudad como el Hotel Nacional; el Gato Tuerto seduce cada noche a residentes de La Habana y a miles de turistas que pasan por la capital de la isla. Este club nocturno fue creado a comienzos de la década del sesenta por Felito Ayón, uno de los fundadores de otro sitio célebre en Cuba, La Bodeguita del Medio. En sus comienzos fue una tertulia en donde brillaron expresiones de la pintura, la poesía, la literatura y por supuesto la música. En la actualidad, la diversidad cultural sigue presente en el Gato Tuerto, aunque enfocándose en shows musicales y baile.

El local tuvo sus vaivenes: fue cerrado en la década del setenta, reabrió sus puertas durante los primeros 5 años de los ochentas, y así fue avanzando hasta que, en 2011, tuvo lugar un hecho que ha quedado en la historia y que fue registrado en el Libro de los Récords Guinness. En el Gato Tuerto se cantó el bolero más largo del mundo, estirándose en 76 horas de canto ininterrumpido con la participación de casi 500 artistas.

Pero más allá de aquella rareza, lo cierto es que este club nocturno fue escenario de voces reconocidas como Frank Emilio, Lino Borges, Elena Burke y José Antonio Méndez, entre muchos otros. Además ha recibido visitantes célebres como el autor colombiano Gabriel García Márquez y el poeta Virgilio Piñera, que de hecho le dedicó un poema a este emblema de La Habana. “En el Gato Tuerto / hay una noche dentro de la noche / con una luna que sale para algunos / un sol que brilla para otros / y un gato que canta para todos”, dice uno de los versos de Piñera.

El Gato Tuerto abre todas las noches, con un mínimo de dos presentaciones. Los shows comienzan a las 10 p.m., aunque se recomienda llegar un poco antes para conseguir mesa. Ideal para disfrutar de buena música en la noche de La Habana, ser testigo de expresiones locales de la plástica, y por qué no saborear un habano y una rica bebida de la carta en este verdadero temlo del bolero y el feeling.